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POT de Bogotá no impactará metas de construcción: Camacol

En el marco de la pandemia, uno de los objetivos que se trazó la ciudad de Bogotá fue la reactivación económica y la generación de empleo, pues sin lugar a dudas las consecuencias de las medidas de cierre adoptadas a comienzos del 2020 han sido devastadoras para la economía bogotana, que ya presenta signos de recuperación.

En sintonía con esta meta, la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) Bogotá & Cundinamarca se trazó cuatro objetivos para cumplir este año y cuya realización será vital, pues es uno de los sectores que más empleo genera. ¿Cuáles son y qué efectos eventuales podría tener la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial sobre los mismos?

Es preciso recordar que este fue uno de los sectores más elocuentes en denunciar el error de haber aprobado por decreto este texto, y también que este es el primer año que verá su implementación.



En una primera medida, Camacol proyecta que para este 2022 el mercado edificador tanto en Bogotá como en Cundinamarca se mantenga en una senda positiva, y por lo mismo el gremio tiene previsto que este año se hagan ventas y lanzamientos del orden de 80 mil y 74 mil unidades, respectivamente.

Un segundo aspecto es que el buen comportamiento de los lanzamientos anticipa un panorama alentador para el mercado de vivienda en la región. “Es así como se espera la iniciación de más de 59 mil unidades en 2022 y con ello la demanda de insumos y la generación del empleo correspondiente”, indicó a este respecto el gerente de Camacol B&C, Alejandro Callejas.

En tercer lugar, la Administración Distrital de Claudia López aprobó cinco planes parciales que aportarán 54.449 unidades de vivienda a la ciudad, de las cuales el 75% corresponden a vivienda social, y con los que Camacol espera incrementar la empleabilidad.

Sin lugar a dudas, la ejecución de estos proyectos permitirá, además del aporte a la disminución del déficit de vivienda, sumar al empleo y al crecimiento económico de la ciudad, y fue uno de los llamados frente a los cuales Camacol fue bastante insistente a este respecto durante el año pasado.

A este respecto, el gerente de Camacol Bogotá & Cundinamarca, Alejandro Callejas, le explicó a EL NUEVO SIGLO que aunque se ha avanzado en la adopción de dichos planes, “en esta tarea aún tenemos cuentas pendientes”.

“Si bien es cierto que en los últimos días se han comenzado a emitir viabilidades de algunos de los planes parciales de renovación urbana, aún tenemos varios proyectos importantísimos que han sido radicados desde hace varios años y que realmente pueden generar una reacción muy importante para el sector de la construcción, no solo en la ciudad que está en tratamiento de desarrollo sino también en la de renovación urbana”, comenzó por referir a este medio el gerente de Camacol.

Advirtió que tanto los planes parciales de desarrollo como los de renovación urbana requerirán de un trabajo en equipo entre todas las entidades del distrito, “para que podamos cumplir de una manera eficiente y lograr la ciudad que todos queremos a través de estas piezas, clave para sacar a una ciudad adelante”, añadió.

Y en cuarto lugar, Camacol espera que en lo corrido de los próximos 360 días el ritmo de ventas no solo se mantenga sino que aumente. De hecho, los resultados del Estudio de Oferta y Demanda de Vivienda, que adelantó la entidad al finalizar el año pasado, auguran un sólido ritmo de ventas en 2022. Esto se infiere a partir del incremento en la búsqueda de vivienda por parte de los hogares de la región, que pasó de 11,0% a 20,5%.

“Los resultados de nuestro Estudio de Oferta y Demanda de Vivienda evidenciaron que el mercado potencial de vivienda para el próximo año superaría las 95 mil unidades en la región, es decir, un 17% más del tamaño esperado en comercialización de vivienda para este año”, puntualizó Callejas.

Teniendo muy en cuenta que Camacol fue uno de los primeros gremios en condenar que el Plan de Ordenamiento Territorial se aprobara por decreto dos días antes de que concluyera el año pasado, ¿qué incidencia podría tener la implementación de esta hoja de ruta sobre las metas trazadas por el sector edificador?

El problema es claro: si bien es cierto que la incidencia del plan de ordenamiento contenido en el Decreto 555 en el sector es mucha, “el POT seguramente no va a tener mucho que ver con los indicadores del año 2022”, comenzó por indicar Alejandro Callejas a este medio.

Explicó que este es un sector que se desarrolla en el mediano plazo y, por lo tanto, los proyectos que se comiencen a lanzar y a licenciar este año van a tener un desarrollo en los próximos dos años siguientes.

“Por lo tanto, seguramente la incidencia en el resultado y los números en ventas, en lanzamientos y en iniciaciones que tengamos en la ciudad de Bogotá, no va a verse este año, pero los efectos sí se van a ver, y de manera contundente, en el 2023 y en el 2024. Aunque tenemos la esperanza de tener un muy buen año 2022 y realmente estamos trabajando para que así sean los años posteriores, para que ello ocurra tendremos que arreglar muchísimas de las cosas que se presentaron con errores, con contradicciones y con vacíos jurídicos, para poder lograr que nuestro sector se siga consolidando como la punta de lanza de la reactivación económica”, finalizó diciendo a este medio el gerente de Camacol.

A este respecto, vale la pena referir que entre las mayores preocupaciones que tiene el gremio, con relación al POT, es que una de las grandes apuestas que hace este plan es a convertir el tratamiento de renovación urbana en el mecanismo más importante para la generación de vivienda en Bogotá.

Este, explicó Callejas, es un tratamiento muy difícil de consolidar y tan así es que en los últimos 11 años se han hecho aproximadamente unas 1.800 unidades de vivienda en renovación y en Bogotá se está apostando por hacer por lo menos 350 mil.

Y aunque también se ha referido, en una segunda instancia, al hecho de que en esta ciudad no se podrán construir apartamentos de una sola habitación, sin duda alguna su mayor preocupación radica en los planes parciales. “Esta ciudad ha aprobado planes parciales de desarrollo pero aún no ha arrancado con el primero en renovación urbana”, indicó el pasado 30 de diciembre el gerente Callejas.

Con relación al 2021, Camacol se refirió sobre todo a tres aspectos: la vivienda de interés prioritario, las iniciaciones y la comercialización de la misma. De hecho, el año cerró con cerca de 58 mil unidades iniciadas, 74.200 lanzadas y 78.394 vendidas.

Con relación a la Vivienda de Interés Social (VIS), en lo corrido del año pasado, con corte al mes de noviembre, se lanzaron más de 52 mil unidades de este tipo, lo que implicó un crecimiento del 5,3% con relación al 2020. Este comportamiento, indicó Camacol, es una señal de confianza por parte de los empresarios en el mercado regional.

Frente a las iniciaciones, también con corte a noviembre alcanzaron su máximo histórico, con 35.792, respondiendo al buen ritmo de comercialización y lanzamientos de los meses anteriores. De hecho, estas mismas impactan positivamente a 36 sectores de la economía y a más del 54% de la industria.

En cuanto a la comercialización de vivienda, Bogotá también alcanzó un nuevo récord, pues a noviembre se había vendido un total de 46.071 unidades, con una participación del segmento VIS del 67,8%.

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